La retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015 con Teherán y la entrada en vigor el lunes de una nueva serie de sanciones económicas comprometen las actividades de las multinacionales europeas en Irán.

Muchas empresas ya anunciaron su retirada del país, sin esperar a la eventual creación por la Unión Europea de una entidad que permita transacciones con Irán, pero cuya implementación se anuncia muy compleja.