El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, inauguró una jornada sobre el control del cultivo del aguacate organizada por la Dirección General de Agricultura y el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA) en la que participan alrededor de 60 asistentes entre los que se encuentran operadores, distribuidores, responsables de compras de grandes superficies, responsables de calidad, agentes de agencias de extensión agraria y técnicos de otras administraciones públicas, además de alumnos de la Escuela de Capacitación Agraria de Arucas, sede del encuentro.

Quintero señaló que cada vez son más los agricultores que apuestan por este cultivo en Canarias y destacó que es importante unificar criterios respecto a su calidad para lograr así aumentar la producción dirigida a comercio interior y a otros países, cuestiones abordadas en esta cita. "Debemos homogeneizar la calidad de este producto en el Archipiélago, especialmente de cara a la exportación, para hacerlo más competitivo", agregó.

Según datos de 2016, la superficie cultivada de aguacates en Gran Canaria es de alrededor de 177 hectáreas, lo que representa el 11% del total del Archipiélago. Esta cifra será actualizada cuando se haga público el mapa de cultivos de la Isla, en el que ya trabaja la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias y que será presentado a lo largo de 2018.

En el encuentro se abordarán cuestiones vinculadas al etiquetado de aguacate, a los tratamientos plaguicidas autorizados para este cultivo y a las obligaciones sectoriales de los productores, y se expusieron las acciones del Plan de control de 2018 de este producto que desarrolla el ICCA, así como de las actuaciones llevadas a cabo por la Consejería para promover un seguro colectivo y para promocionar el producto en ferias profesionales en la Península y otros destinos europeos, como Berlín.

España es el principal productor de aguacate de Europa. La mayor parte del aguacate de las Islas se destinaba hasta ahora al comercio interior, sin embargo, el incremento de la producción permite que la salida al exterior de este producto está cobrando cada vez más importancia, especialmente en el mercado peninsular pero también con destino a Francia y otros países europeos.

En Tenerife, la superficie dedicada a este cultivo se ha duplicado desde 2008 (de 270 a 458 hectáreas) y en La Palma ocupa 748 hectáreas, lo que supone el 55% de la superficie de cultivo de todo el Archipiélago.