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Aqualia es una empresa cabecera en todo lo que tiene que ver en la gestión de aguas. ¿Cuál es su historia?

Aqualia nace hace más de cuarenta años como resultado de la unión de muchas empresas expertas en la gestión del ciclo integral del agua. En el año 2001, todas las empresas que formaban parte del grupo, se unen bajo una sola empresa denominada Aqualia. En el 2002 empieza la compañía, sumando la experiencia de todas las empresas que han tenido largas trayectorias, ya consolidadas en el sector del agua.

¿Implica esto un reto para la compañía al tener que avanzar y renovarse de cara al futuro?

La compañía ha ido superando muchos retos y creciendo con el paso del tiempo. El avance se ve gracias a los nuevos contratos hechos por las administraciones públicas y las empresas privadas con Aqualia. Así, hemos podido ver como los clientes han ido apostando por nosotros y consolidando la confianza en la compañía. Hemos crecido y tanto los clientes particulares como los institucionales están satisfechos. Estamos muy contentos de nuestra evolución.

¿Qué prestación de servicios se ofrece desde Aqualia?

En Aqualia nos dedicamos a la gestión, mediante concesión, de Servicios Municipales de Aguas y también de empresas mixtas. Esta es nuestra actividad en un 80%. El otro 20% lo forman tanto nuestro papel como apoyo a empresas públicas que nos contratan para el mantenimiento y operación de instalaciones y servicios, como la gestión de instalaciones hidráulicas de industrias, y también de sistemas de regadío.La primera es la actividad fundamental de la empresa, la gestión del ciclo integral del agua. Esto comprende la gestión del agua en todas sus fases, desde que se capta en bruto desde diferentes fuentes, hasta que se recoge, se trata, se potabiliza, se distribuye y llega a los hogares y empresas, como al sector primario, además de realizar la gestión de cobro a los usuarios. También el tratamiento de las aguas residuales a través de depuradoras. Además, hacemos acciones complementarias, como es el mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas o la construcción de ellas.

Aqualia hizo una apuesta importante por Canarias. ¿Qué supone para la empresa el archipiélago?

Canarias es un lugar estratégico para Aqualia. Históricamente la compañía ha apostado por tener una presencia importante y aportar su conocimiento del agua en el archipiélago. Esto se produjo en el año 1990, con uno de los primeros contratos en Canarias. Desde esa fecha, la empresa no ha dejado de crecer en las islas. En el año 2005 hay un hito importante, este fue la compra de la empresa nacida en Canarias, Entemanser, que opera principalmente en el sur de la isla de Tenerife. Esta fue comprada por el grupo Aqualia y fue un paso importante, gracias a los diferentes contratos que siguieron surgiendo seguimos creciendo. La empresa está aportando tecnología e innovación y los últimos avances en la gestión del agua en Canarias para superar todos los retos que existen con respecto al agua, como puede ser la modernización de las infraestructuras existentes y en otros servicios. Aqualia se está volcando en superar los problemas del agua en Canarias.

Aqualia se encarga de las mejoras de los procesos de producción del agua, ¿es un gran reto?

Para nosotros es fundamental. Trabajar con el lema de ‘Trabajar y hacer más con menos’ es importante. Debemos ser eficientes en todas las fases del ciclo. La tecnología se mueve a una velocidad extraordinaria y uno de los retos de la compañía es aprovechar estos avances para hacer los procesos más eficientes. Aqualia apuesta por la I +D +i, de una manera intensa en los últimos años, desarrollando proyectos que han contado con la financiación de la Unión Europea, que con ello da a entender que confía en nuestro trabajo. Nuestros esfuerzos en I+D+i van encaminados a consolidar la economía circular, por ejemplo reutilizando los residuos que se generan de las aguas residuales e incorporándolos al ciclo del agua para reducir los consumos energéticos de las plantas de tratamiento. Reducir el impacto energético de las aguas residuales es importante, trabajamos para que las depuradoras, en vez de ser consumidoras de recursos, sean generadoras de energía.Es básico reducir, en la medida de lo posible, el consumo energético de nuestros procesos. En este año, la empresa ha duplicado el consumo de fuentes de energía renovable.

¿Es importante el personal para Aqualia?

Es el mayor activo de la empresa. Somos más de 7 mil profesionales, altamente cualificados. En Canarias más de 300. La mayoría hemos tenido una trayectoria dilatada y hay una muestra de que los empleados tenemos un compromiso de permanencia importante. La compañía apuesta por la formación, por el conocimiento, y al final la empresa somos personas que trabajamos para personas. Mis compañeros están comprometidos con el sector y con el Medio Ambiente. Tenemos un problema mundial con el Cambio Climático y esta compañía quiere adaptarse a esta realidad y trabajar con responsabilidad.

All-gas se ha puesto en marcha en Chiclana, ¿pero qué es este proyecto?

All-gas es un proyecto de investigación liderado por Aqualia que consiste en el cultivo de microalgas con aguas residuales, que permiten en unas eras crecer y generar biogás. Esto permite reducir, de una forma importante, el consumo energético de las plantas depuradoras. El proyecto ya es una realidad y este año ha superado su fase demo, inaugurada por el propio Comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete. Gracias a este proyecto ya contamos con cinco coches, uno de ellos del propio Ayuntamiento, que circulan con biogás obtenido a partir de aguas residuales.

Desde la compañía siempre hemos pensado que es necesario hablar con hechos, y un proyecto como este se vende por sí mismo al ver los resultados.

Otro proyecto totalmente innovador por parte de Aqualia es MIDES.

Es uno de los catorce proyectos de investigación en los que la compañía lleva años trabajando. La Unión Europea ha invertido también en este proyecto y sin duda este, en su concepto, va a ser revolucionario. MIDES contempla obtener agua desalada y depurada con muy bajo coste energético con respecto al actual. Así uniría el agua de salina con la residual, y juntándose se permite que los iones que tenga el agua residual permitan desalarla a un bajo coste. Si actualmente se consume unos 3’5 kilovatios por metro cúbico, este sistema permite producir por debajo de 0,5 kilovatios. Esto supondrá una revolución.

En Canarias el agua hay que desalarla para su consumo. Un tema que incide en el precio del agua es el coste de la desalación.

Exacto. Hay mucho que trabajar en MIDES y en función del desarrollo del proyecto podríamos llegar a un cambio total de la desalación que hay ahora en Canarias. Bajaría mucho los costes y se trasladaría tanto al consumo humano como para el uso del sector agrícola.

El archipiélago tiene unas características distintas en el ciclo del agua en las islas. ¿La desalación es la solución para el agua?

Sí. Cada isla tiene su propia realidad y sus propios recursos. Hay que apostar por un equilibrio entre las fuentes de suministro. Si no se hubiera apostado por la desalación, con el crecimiento económico promovido por el sector turístico y el agrícola, no podríamos tener un proceso sostenible. Debemos ir hacia un sistema equilibrado y mixto, donde se haga un consumo responsable para no agotar los recursos subterráneos y que el consumo lo cubramos con las plantas desaladoras.

Islas como Fuerteventura y Lanzarote tienen un desarrollo económico que sería impensable sin la desalación.

Eso es cierto. No nos olvidemos de que el agua es vida y que la desalación ha permitido que estas islas se desarrollen a través de los sistema de desalación. En estas islas hemos construido plantas desaladoras y no podemos olvidar que el archipiélago ha sido pionera en la desalación. Hay que ponerlo en valor. Todas las partes de la sociedad canaria tienen que intentar ponerse a la cabeza de la gestión del agua, ya que tenemos grandes condiciones para hacerlo. Tenemos capital humano, condiciones tecnológicas, y una serie de aspectos que hacen que podamos ser un referente a nivel global. En este sentido es importante la colaboración entre las administraciones y las empresas para que este territorio vuelva a ser pionero en la gestión del agua.

La desalación en el sector turístico es imprescindible. ¿Aqualia trabajo de la mano con el sector?

La competencia en materia de gestión del agua la tienen los ayuntamientos de cada municipio. Son ellos los que tienen que dar las autorizaciones pertinentes cuando un hotel quiere promocionar un sistema de desalación o depuración privado, así como los Consejos Insulares de Aguas. Dicho esto, Aqualia ha construido desaladoras para el sector privado y realizamos la gestión de instalaciones de suministro de agua, alcantarillado y desalación privadas, y ponemos nuestro conocimiento a disposición de cualquier empresa del sector turístico. Es importante subrayar que las infraestructuras hidráulicas de titularidad pública han crecido y si bien quedan aún por construir, hoy por hoy se ha avanzado mucho y se puede decir que el territorio está preparado para superar los retos que plantea el turismo en el sector del agua. Por tanto, las infraestructuras están preparadas para ofrecer estos servicios y en consecuenciano procede seguir dando nuevas autorizaciones de desaladoras ni depuradoras privadas, ni incluso renovar muchas de las existentes. 

Hay grandes pérdidas que tienen los canales de distribución, ¿le preocupa?

La pérdida de agua es una preocupación diaria. Cada metro cúbico que se pierde conlleva una pérdida económica muy importante. Debemos cumplir con la responsabilidad de tener un rendimiento hidráulico aceptable, entendido entre el agua que entra en una red de distribución y la que se factura porque efectivamente llega a su destino. Por otro lado, existe la responsabilidad de tener un adecuado mantenimiento y reposición de las infraestructuras, eso implica que hay que hacer inversiones, porque los materiales no son eternos. Las inversiones son necesarias para el sector y es importante que haya unas infraestructuras que sean eficientes. Si no hacemos este trabajo, no se podrá prestar un servicio de excelencia. Aqualia defiende que deben hacerse estas inversiones para la gestión del agua. La eficiencia es una obsesión para nuestra empresa y lo trabajamos día a día.

Aqualia ha implantado un vehículo que detecta las fugas de agua.

Efectivamente. Hemos tenido el honor de poder presentarlo en Adeje y es una herramienta tecnológica que ponemos a disposición de este y el resto de servicios. Este furgón tiene una consola central y dispone de un robot guiado que permite inspeccionar todas las zonas del alcantarillado en los municipios y detectar cualquier atasco o cualquier anomalía de las conducciones. Permite hacer a distancia lo que hasta ahora se debería hacer con medios humanos, con el riesgo laboral que esto suponía. Este robot también hace reparaciones y hace quince años este hecho era impensable. En Aqualia apostamos claramente por la innovación en nuestro trabajo, queremos ser eficientes.

El agua también tiene una pata importante que es la depuración. ¿Es una asignatura pendiente en Tenerife?

Se ha hecho mucho y creo que queda mucho más por hacer. El momento que estamos viviendo es optimista, ya que las administraciones han tomado conciencia de la depuración. Esperamos que se invierta en materia de depuración de aguas.

¿Y qué puede aportar Aqualia en este aspecto?

Modestamente puedo decir que todo. Aqualia diseña y construye depuradoras, ha construido una enorme en El Cairo (Egipto), entre otras muchas. En España hemos hecho muchas depuradoras y atesora una trayectoria importante en la depuración, tanto en las infraestructuras como en el desarrollo y gestión de estas. Hay un reto muy importante en la depuración en Tenerife. Y desde la modestia creemos que podemos aportar nuestra experiencia a las administraciones.

Hay obras y proyectos importantes en Tenerife con respecto a la depuración, como puede ser en Granadilla o en Santa Cruz.

Es fundamental. Son hechos que constatan la preocupación de las administraciones en materia de depuración. Se están promoviendo proyectos en el sur y en el norte y esto es una buena noticia para el sector, ya que aspiramos a poner nuestro grano de arena en el conocimiento de la gestión y la construcción de las infraestructuras. Además, el turista, tiene un perfil europeo y tiene una concienciación medioambiental muy elevada, por lo que si percibe malos olores y vertidos, va a cambiar de destino. En el momento en el que vea que hay vertidos y gestiones inadecuadas de las aguas residuales, va a marchar a un lugar donde haya una conciencia por el Medio Ambiente. Tenemos que dar respuestas claras a una situación que debe mejorar.