Foto de familia de los Premios Valores Humanos 2018

El presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, entregó  en el Salón de Actos de TEA Tenerife Espacio de las Artes los galardones correspondientes a la vigésimo tercera edición de los Premios Ansina a los Valores Humanos, una convocatoria que parte del Área de Acción Social de la Corporación insular. Estos galardones del Programa de Dinamización e Intervención Social Ansina distinguen a las entidades y personas que han destacado en la Isla por su labor en favor de los mayores. En este acto también estuvo presente la consejera insular de Acción Social, Coromoto Yanes.

 

Los galardones entregados a los premiados se materializaron en una escultura denominada El árbol de hilo, obra de Candelaria Suárez Arteaga, que simboliza los valores que unen socialmente. En su intervención, Carlos Alonso felicitó a las entidades y personas premiadas “por su inestimable contribución a la sociedad” y manifestó sentirse orgulloso “de tener a gente tan buena y entregada a los demás”, y les animó a no cesar nunca en su empeño de hacer las cosas bien.

Por su parte, Coromoto Yanes recodó la labor que se lleva a cabo a través del programa Ansina en la promoción del bienestar de los mayores y puso en valor el trabajo de las animadoras y animadores de Ansina “que son, además de grandes profesionales, grandes personas que ponen especial cariño en lo que hacen”.

Los distinguidos en la modalidad de entidades han sido la Asociación de Mayores Voluntarios de Informática de Tenerife, Amavite; la Asociación de Cuidadores, Familiares y Amigosas de Personas con Dependencia, Alzheimer y otras Demencias, Acufade; y la Fraternidad de la Divina Providencia. En la modalidad individual, los galardonados han sido Carmen Margarita González Núñez, María Rosa Serrano García y Ángel Martín Falcón Domínguez.

Los Premios Ansina a los Valores Humanos poseen un carácter honorífico y persiguen estimular, mediante el reconocimiento público, la labor que tanto entidades como personas anónimas desarrollan en favor de los mayores. De esa manera, se resalta de las primeras su labor en favor de la integración social y de las condiciones de vida y de las segundas, su dedicación prestando servicios en diferentes ámbitos y su ejemplo.  Los Premios Ansina a los Valores Humanos son, además, un estímulo para los receptores de estas distinciones porque valoran no sólo lo que se ha hecho, sino también -de una forma especial-, lo que se puede llegar a hacer, permitiendo ser un aliciente para acciones futuras.

Premios en la modalidad de entidades:

Asociación de Mayores Voluntarios de Informática de Tenerife, Amavite. Entidad que comenzó a funcionar en 2005 y que actualmente cuenta con 220 voluntarios y colabora en 10 centros de mayores. Su filosofía de trabajo se basa en el acompañamiento a la persona, la atención y el desarrollo personal a través de la Informática y de cuantas estrategias sean necesarias para que las personas mayores se vayan haciendo cargo de seguir activas y seguir construyéndose a sí mismas.

Además promueven y fomentan el voluntariado de las personas mayores en proyectos sociales y tecnológicos con voluntad innovadora, y realizan talleres con discapacitados sobre cómo usar los ordenadores; y con reclusos para enseñarles aspectos básicos, como hacer un currículum. Comenzaron con fines informáticos y con el tiempo han ampliado sus horizontes hacia otras áreas. Así, han realizando talleres de poesía con los reclusos, desarrollan proyectos de huertos ecológicos en los colegios; talleres de juegos y otros de cuentacuentos. Disponen de un gran equipo humano que presta sus servicios de forma voluntaria y altruista.

Asociación de Cuidadores, Familiares y Amigosas de Personas con Dependencia, Alzheimer y otras Demencias, Acufade. Es una asociación sin ánimo de lucro que surge de un proceso de intervención comunitaria y coordinación sociosanitaria que da comienzo en el año 2001 y que se constituye formalmente en 2005 como asociación. Y lo hacen para aportar las herramientas y estrategias necesarias para potenciar las fortalezas de las personas. Por ello, prestan servicios dirigidos a mejorar la calidad de vida de las personas mayores y las personas dependientes, y potenciar su integración social, al tiempo que provee a sus familiares y cuidadores del apoyo emocional y profesional que precisan para llevar a cabo los cuidados en casa.

Aspira a convertirse en una organización referente, en constante proceso de mejora, que trabaje día a día por la dignidad de las personas mayores y las personas dependientes, como también de sus familiares y personas que se encargan de los cuidados.

Fraternidad de la Divina Providencia. Es una congregación religiosa que se dedica a la atención de personas con diversidad funcional desde el año 1999 en Canarias. Así, los hermanos de esta Comunidad llegaron a Tenerife tras una larga experiencia de servicio con personas desfavorecidas: niños en situación de desamparo, personas mayores, enfermos, personas con discapacidad, en países como Colombia, Perú, Bolivia y Guatemala, y después de haber estado durante 4 años atendiendo a personas mayores en la isla de La Gomera.

La finalidad de su servicio es, además de atender y cuidar de las necesidades básicas, potenciar las capacidades de las personas con las que trabajan, ralentizar su deterioro tanto físico como cognitivo y ofrecer un gran apoyo emocional, mejorando así su calidad de vida. Esta ha sido la filosofía de trabajo desarrollada hasta la actualidad en sus hogares para personas con discapacidad: Hogar Jesús de Nazaret en La Matanza de Acentejo, Villa María de Nazaret en La Orotava, Cortijo José de Nazaret en El Sauzal y Posada la Semilla de Nazaret en La Laguna. Se incluye la Casa de los Mayores en La Matanza de Acentejo.

Premios en modalidad individual

Carmen Margarita González Núñez. Desde muy temprana edad, comienza a mostrar un interés especial por el mundo radiofónico. Se casó con 16 años y desde ese momento se dedicó a coser en su casa para tiendas y boutiques de la capital. Con más de 40 años se separa y comienza a trabajar como profesora de costura artesanal para el Ayuntamiento de Arona. Allí realiza multitud de desfiles y sus creaciones toman realce, aumentan también allí su autoestima y bienestar emocional. Con los años vuelve acasarse y se traslada a Torrevieja, Alicante, de donde vuelve con 62 años, tras la repentina muerte de su marido Manolo, regresa a su Isla natal.

En esa difícil época, logra transformar su tristeza en fuerza motor para superarse y casualmente  se ve sumergida en un nuevo proyecto, el programa de radio denominado “Tradiciones y Costumbres”, dedicados en principio, al rescate y divulgación de tradiciones canarias. Así, comienza a combinar su pasión con acciones voluntarias en el proyecto “Café y Calor” de Cruz Roja; y es en el programa Ansina donde Carmen Margarita da rienda suelta a su creatividad y empieza a colaborar con el proyecto Intergeneracional, formando parte del grupo de Cuentacuentos, que desarrolla su actividad con escolares. Colabora, también, junto a los vecinos de Taganana en una iniciativa de rescate de la memoria histórica que ilusiona a toda la comunidad. Participa en un taller de costura para la elaboración de la vestimenta, fiel a la época, para la posterior representación de la recuperación de la Librea que representa la Gesta de 1797.

María Rosa Serrano García. Nace en Las Palmas y a los 9 meses de edad se traslada a Tenerife con su familia. Tras residir en varios destinos diferentes, Málaga, Melilla, Alicante y Mallorca, se trasladan de manera fija a Tenerife, concretamente al Barrio de La Salud, donde Rosa desarrollará su labor de ayuda a la comunidad. En 1957, con 22 años de edad, se casa con su novio de toda la vida. Él también viajaba mucho, embarcado en los petroleros de Cepsa, por lo que Rosa tuvo que asumir casi en solitario el peso de su familia y cuidar de cuatro niños y también de su madre, que sigue viviendo con ella en el mismo domicilio. Tras la muerte de su marido y de su madre comienza su larga andadura como voluntaria de Cáritas Diocesana. Su predisposición es total, y realiza multitud de labores distintas, todas relacionadas con la entidad. Visita a multitud de familias y comparte horas la trabajadora social, creando estrategias de apoyo y de ayuda para muchos vecinos y amigos. También comienza con el ropero, evaluando y clasificando ropa.

En el entorno de su domicilio, también colaboró en la creación de una asociación de mayores y fue una de las socias fundadoras de un lugar de encuentro, aprendizaje y distracción para las personas de más edad. Es voluntaria de Cáritas desde hace más de 26 años y a sus 83 años de edad, y a pesar de sus achaques , no ha cesado en su labor de voluntariado, algo de lo que dice se siente tremendamente orgullosa.

Ángel Martín Falcón Domínguez. Nace en San Juan de la Rambla. Cursa estudios primarios y se prepara y examina de Magisterio, por libre, en la Universidad de La Laguna; profesión que se convierte en su pasión y en su “modus operandi” a lo largo de su vida. En su larga trayectoria como docente, hace dos paréntesis para dedicarse a trabajar por y para su pueblo. Así, fue concejal del Ayuntamiento de San Juan de la Rambla, antes y después de la Democracia. Y tal es la entrega y compromiso con su pueblo, que es uno de los miembros fundadores de la Asociación Martín Rodríguez, para la defensa del Patrimonio y el Medio Ambiente de San Juan de la Rambla.

Tras su jubilación, en el año 2006, se intensifica su labor social por y para su pueblo, al que conoce palmo a palmo, y recopilando la tradición oral, generación tras generación. Llega incluso  a editar un pequeño libro de recopilación de topónimos de San Juan de la Rambla. Hace rutas guiadas a pie, a toda aquella persona o colectivo que muestre interés por conocer el patrimonio y la idiosincrasia de San Juan de la Rambla y sus gentes. En el año 2010, toma contacto con el Programa Ansina del Cabildo de Tenerife y concretamente con el Proyecto ‘Nuestros guías los mayores’, en el que colabora y transmite su conocimiento y sabiduría a quién se lo demande,  tanto a mayores, como a jóvenes o niños que visiten su pueblo.