El independentismo fue muy claro al vincular las decisiones que se adoptaron ayer en los escritos de la fiscalía y la abogacía con el probable fracaso de los Presupuestos. “Lamentablemente Sánchez no ha cambiado la línea represiva de Mariano Rajoy. No ha habido ni un gesto ni un movimiento por su parte. Por tanto, no habrá ni un movimiento ni un gesto por nuestra parte”, sentenció Pere Aragonès, el vicepresidente de la Generalitat y hombre fuerte de ERC mientras su líder, Oriol Junqueras, esté en la cárcel.

Los republicanos siempre exigieron que el Gobierno pidiera expresamente a la fiscalía que retirara la acusación de rebelión, algo que el Ejecutivo se ha negado a hacer. En la misma línea, el PDeCAT, cuyos votos también son imprescindibles para el Presupuesto —uno de los dos grupos debería apoyarlos y otro al menos abstenerse para que salieran adelante— aseguró que “el mantenimiento del acoso judicial al movimiento independentista hace imposible mantener algún tipo de colaboración con el Gobierno español”.