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El desarrollo del Estado de las Autonomías durante nuestra democracia, ha llevado a que las comunidades autónomas gestionen un gran número de competencias, entre ellas, la sanidad. En Canarias, quien hoy necesite una intervención quirúrgica (de cadera, o de una hernia, por ejemplo), tiene que esperar más de 6 meses de media en ser atendido; y en otras comunidades autónomas, apenas mes y medio. Idéntica situación se da con las citas para el médico especialista, con un retraso de unos 4 meses, cuando en otras comunidades son atendidos en menos de un mes. O con las pruebas diagnósticas, con casos de, por ejemplo, hasta 9 meses de espera para una endoscopia digestiva.

Desde hace varios meses, un amplio equipo de profesionales médicos y sanitarios de nuestro partido, algunos con 30 años de experiencia tanto asistencial como en la gestión y dirección de hospitales públicos y privados, vienen trabajando sobre uno de los problemas que más preocupan a los canarios, que son las interminables listas de espera del Servicio Canario de Salud. En las Islas contamos con los mejores profesionales en los cuadros médicos y sanitarios; pero la gestión de estos 30 años de Coalición Canaria en el Gobierno de Canarias (en especial, las dos últimas legislaturas junto al PSOE), hace que tengamos las listas de espera de mayor duración de España. Durante esta legislatura venimos advirtiendo de ello, porque los canarios pagan impuestos igual que los ciudadanos de otras comunidades, pero tardan casi cuatro veces más en ser atendidos. No es un problema de financiación, sino de gestión. Una situación lamentable en un Estado de Bienestar competente. Sin necesidad de tener que esperar a las próximas elecciones, nuestro equipo de políticas públicas en materia de sanidad ha elaborado el 'Plan Integral Operativo de reducción de las listas de espera', cuyo objetivo es reducir los tiempos de demora actuales a plazos técnicamente aceptables, que son: menos de un mes para pruebas complementarias, menos de dos meses para consultas de atención especializada y menos de tres meses para intervenciones quirúrgicas programables no urgentes.

Las principales acciones del plan de reducción de listas de espera que hemos presentado son, en primer lugar, disponer de una atención asistencial en el nivel más eficiente y cercano al ciudadano, así como elaborar protocolos y guías clínicas unificadas, para evitar la variabilidad en la indicación entre los especialistas. Pero también es necesaria una correcta coordinación entre niveles asistenciales -especialmente con el sociosanitario- y la depuración continúa de las listas de espera. La sanidad canaria requiere implantar un sistema de información homogéneo e integrado, situación que actualmente no se da; así como fomentar la competitividad entre los centros, publicando los resultados de cada uno en variables tales como tiempo de espera y niveles de curación, y permitiendo la libre elección por el ciudadano. Los centros sanitarios deben contar con un plan integral que reduzca la estancia media, aumente la cirugía mayor ambulatoria y apoye la hospitalización a domicilio, en los casos que sea recomendable.

Es un error que los centros y hospitales no estén a pleno funcionamiento por las tardes y fines de semana, y se limiten a tratar pacientes hospitalizados, urgencias o determinadas pruebas. Por eso, negociaremos la extensión de las jornadas de tarde ordinarias (no retribuidas como programas especiales), contratando a los profesionales específicamente para ese horario. Del mismo modo, también es necesario modificar ciertas prácticas clínicas ineficaces, buscando la mejora de la gestión clínica, y reducir la variabilidad de la tasa de indicación quirúrgica intercentros e interprofesionales. No tiene sentido que no exista un mismo criterio en toda Canarias, por ejemplo, para decidir si se incluye o no a un paciente en la lista de espera para una prótesis determinada.

Por último, es adecuado implantar criterios objetivos en la gestión sanitaria, basados en la evidencia y compartidos por los profesionales para priorizar a los pacientes por patología, gravedad, progresión de la enfermedad e, incluso, criterios sociales tales como su grado de dependencia o las limitaciones para la actividad diaria y el trabajo. Así como analizar las causas de las suspensiones de las intervenciones quirúrgicas programadas para evitar que se vuelva a repetir, y establecer un criterio compartido sobre la derivación a los centros concertados si se sobrepasan los plazos de garantías.

No defendemos privatizar la sanidad, sino reforzar sus estructuras públicas y su gestión, optimizando todos los recursos públicos pero también con el apoyo de los centros sanitarios concertados, a fin de afrontar este gran reto cuyo protagonista principal es el paciente. En este sentido, los profesionales médicos y sanitarios son el eje central de todo el proceso. Por eso, el anterior Gobierno de España -del Partido Popular- aprobó el II Acuerdo para la mejora del Empleo Público y las Condiciones de Trabajo, que permitirá aumentar en dos mil personas el número de trabajadores públicos en la sanidad y la educación canaria, así como recuperar la jornada laboral de 35 horas en sanidad, alcanzar un complemento del cien por cien por incapacidad temporal e incrementar un dos por ciento las retribuciones de los trabajadores públicos.

Presidente del Partido Popular de Canarias (@asierantona)